La Ley 21.719 introduce nuevos criterios sobre el tratamiento de datos personales en Chile, generando cambios importantes para las empresas que utilizan sistemas de videovigilancia. Las cámaras de seguridad permiten proteger instalaciones, controlar accesos y prevenir incidentes, pero también captan información vinculada a las personas que circulan por estos espacios. Por ello, las organizaciones deberán revisar cómo gestionan las imágenes obtenidas, las medidas de seguridad aplicadas y los procesos relacionados con su almacenamiento y uso. Adaptarse a esta normativa será clave para mantener sistemas de videovigilancia eficientes y alineados con las nuevas exigencias legales.
¿Qué es la Ley 21.719 y por qué es importante para las empresas?
La Ley 21.719 modifica el marco de protección de datos personales en Chile y establece nuevas obligaciones para las organizaciones que recopilan, almacenan o utilizan información de personas. Esto tiene especial relevancia para las empresas que cuentan con sistemas de videovigilancia, ya que las imágenes captadas por cámaras de seguridad pueden estar relacionadas con personas identificables.
La normativa busca fortalecer el control sobre el uso de datos personales, promoviendo que las empresas implementen procesos adecuados para proteger la información obtenida. Por esta razón, los sistemas de seguridad electrónica deberán considerar no solo la prevención de riesgos, sino también la correcta gestión de las imágenes registradas.
¿Cómo se llama oficialmente la Ley 21.719 en Chile?
La Ley 21.719 corresponde a la normativa que modifica la Ley N.º 19.628 sobre protección de la vida privada y establece nuevas disposiciones en materia de protección y tratamiento de datos personales en Chile. Su objetivo es actualizar el marco legal existente y adaptarlo a los nuevos desafíos relacionados con el uso de información personal en entornos digitales.
Esta ley establece mayores responsabilidades para las organizaciones que recopilan, almacenan o utilizan datos personales, incluyendo aquellas que emplean tecnologías como sistemas de videovigilancia, plataformas digitales y controles de acceso. Por ello, las empresas deberán considerar medidas adecuadas para garantizar la seguridad y el uso responsable de la información obtenida.
¿Cuál es el objetivo principal de la Ley 21.719?
El objetivo principal de la Ley 21.719 es fortalecer la protección de los datos personales en Chile, estableciendo nuevas reglas para la recopilación, uso, almacenamiento y tratamiento de información relacionada con las personas. La normativa busca entregar mayor control sobre los datos personales y definir responsabilidades más claras para las organizaciones que gestionan este tipo de información.
Para las empresas, esto implica revisar sus procesos tecnológicos y operativos, especialmente aquellos sistemas que recopilan datos mediante herramientas digitales. En el caso de la videovigilancia empresarial, las cámaras de seguridad generan registros que pueden identificar personas, por lo que su instalación y administración deben considerar medidas adecuadas de protección y uso responsable de las imágenes obtenidas.
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¿Por qué la Ley 21.719 es relevante para las empresas chilenas?
La Ley 21.719 es relevante para las empresas chilenas porque establece nuevas exigencias relacionadas con la forma en que las organizaciones recopilan, utilizan y protegen los datos personales. Actualmente, muchas empresas trabajan con sistemas tecnológicos que generan información de usuarios, trabajadores, clientes o visitantes, por lo que deberán revisar sus procesos para asegurar un tratamiento adecuado de estos datos.
En este contexto, herramientas como los sistemas de videovigilancia, plataformas digitales y controles de acceso requieren una gestión más ordenada, considerando aspectos como la seguridad de la información, los permisos de acceso y el uso que se da a los registros obtenidos.
Principales cambios de la Ley 21.719 sobre protección de datos personales
La Ley 21.719 establece un marco más actualizado para la protección de datos personales en Chile, incorporando nuevas responsabilidades para las organizaciones que recopilan y gestionan información. Entre los principales cambios que las empresas deben considerar se encuentran:
- Mayor protección de los datos personales: La normativa refuerza la importancia de que las organizaciones gestionen la información de las personas con medidas adecuadas de seguridad y privacidad.
- Nuevas responsabilidades para las empresas: Las organizaciones deberán implementar procesos más claros para controlar cómo recopilan, almacenan, utilizan y protegen los datos personales.
- Mayor control sobre la información personal: Las personas tendrán un rol más activo sobre el uso de sus datos y podrán ejercer mayores derechos respecto a la gestión de su información.
- Mejores prácticas en seguridad de la información: Las empresas deberán fortalecer sus medidas técnicas y organizativas para reducir riesgos asociados al acceso no autorizado o pérdida de datos.
- Revisión de sistemas tecnológicos: Las herramientas que recopilan información, como cámaras de seguridad, controles de acceso o plataformas digitales, deberán ser evaluadas para garantizar un tratamiento adecuado de los datos.
- Gestión responsable de imágenes en videovigilancia: En sistemas de cámaras de seguridad, será necesario definir la finalidad de las grabaciones, controlar los accesos y proteger los registros almacenados.
- Mayor importancia de los procedimientos internos: Las empresas deberán establecer criterios claros sobre quién puede acceder a la información, cómo se utiliza y durante cuánto tiempo se conserva.
¿Cuándo entra en vigor la Ley 21.719 en Chile?
La Ley 21.719 entrará en vigor en Chile el 1 de diciembre de 2026, estableciendo un nuevo marco para la protección y tratamiento de datos personales. Desde esa fecha, las organizaciones deberán cumplir con las nuevas disposiciones relacionadas con la gestión, seguridad y uso responsable de la información personal.
Para las empresas que utilizan sistemas de videovigilancia, este periodo previo representa una oportunidad para revisar sus procesos actuales. Será recomendable evaluar la configuración de las cámaras, los métodos de almacenamiento de grabaciones, los permisos de acceso y las medidas de seguridad aplicadas, con el objetivo de contar con sistemas preparados para las nuevas exigencias normativas.
¿Cómo afecta la Ley 21.719 al uso de cámaras de seguridad en Chile?
Las empresas que utilizan cámaras de seguridad deberán revisar la forma en que capturan, almacenan y administran las imágenes obtenidas mediante sus sistemas de videovigilancia. La instalación de cámaras seguirá siendo una herramienta importante para proteger instalaciones, controlar accesos y mejorar la seguridad, pero deberá realizarse bajo criterios de responsabilidad en el tratamiento de datos.
Esto implica definir claramente la finalidad de la grabación, limitar el acceso a las imágenes y establecer medidas que eviten usos distintos a los autorizados. La videovigilancia empresarial deberá combinar seguridad y cumplimiento normativo para evitar riesgos legales.
¿Qué obligaciones tendrán las empresas que utilizan sistemas de videovigilancia?
Las organizaciones que implementen sistemas de cámaras de seguridad deberán adoptar medidas para garantizar un tratamiento adecuado de las imágenes captadas. Entre los principales aspectos a considerar se encuentran la transparencia sobre el uso de los datos, la protección de la información almacenada y el control de las personas que pueden acceder a estos registros.
Además, será importante contar con procedimientos internos que definan cuánto tiempo se conservan las grabaciones, quién puede revisarlas y bajo qué condiciones pueden ser utilizadas. Una correcta administración del sistema permitirá reducir riesgos y mantener una operación más segura.
¿Las cámaras de seguridad captan datos personales según la Ley 21.719?
Sí. Las imágenes obtenidas mediante cámaras de seguridad pueden considerarse datos personales cuando permiten identificar directa o indirectamente a una persona. Esto significa que los sistemas de videovigilancia no solo cumplen una función de seguridad física, sino que también forman parte de los procesos relacionados con la gestión de información personal.
Por esta razón, las empresas deben evaluar cómo funcionan sus cámaras, qué espacios registran y qué medidas aplican para proteger las grabaciones. La seguridad del equipo debe complementarse con una adecuada gestión de los datos generados.
¿Qué medidas deben implementar las empresas para cumplir con la nueva normativa?
Para adaptarse a la Ley 21.719, las empresas deben revisar sus actuales sistemas de videovigilancia y establecer prácticas que permitan un manejo seguro de las imágenes. Algunas acciones recomendadas son:
- Definir el objetivo específico de cada cámara instalada.
- Controlar quién puede acceder a las grabaciones.
- Proteger los dispositivos y plataformas donde se almacenan los videos.
- Establecer políticas internas para el uso y conservación de imágenes.
- Informar de manera adecuada sobre la presencia de sistemas de videovigilancia.
Estas medidas ayudan a que la tecnología de seguridad funcione de manera eficiente y alineada con las nuevas exigencias.
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¿Cómo adaptar un sistema de videovigilancia empresarial a la Ley 21.719?
La adaptación de un sistema de videovigilancia requiere revisar tanto la parte tecnológica como los procesos internos relacionados con el manejo de imágenes. Algunos aspectos importantes son:
- Evaluar el sistema actual de cámaras: Revisar qué equipos están instalados, qué espacios registran y si cumplen con los objetivos de seguridad definidos por la empresa.
- Revisar el almacenamiento de grabaciones: Verificar dónde se guardan las imágenes, cuánto tiempo permanecen almacenadas y si cuentan con medidas de protección adecuadas.
- Controlar los accesos al sistema: Definir qué personas pueden visualizar o administrar las grabaciones, evitando accesos innecesarios o no autorizados.
- Actualizar configuraciones de seguridad: Implementar medidas como contraseñas seguras, permisos personalizados y actualizaciones del software utilizado.
- Definir procedimientos internos: Establecer reglas claras sobre el uso, revisión y eliminación de imágenes obtenidas mediante las cámaras de seguridad.
- Integrar tecnología y cumplimiento normativo: Un sistema correctamente configurado permite proteger las instalaciones y gestionar la información captada de forma más segura.
Buenas prácticas para gestionar imágenes y datos obtenidos mediante cámaras de seguridad
Una correcta administración de las grabaciones permite utilizar la videovigilancia como una herramienta de seguridad sin descuidar la protección de los datos personales. Para ello, las empresas pueden considerar:
- Instalar cámaras con un propósito definido: Cada dispositivo debe responder a una necesidad específica de seguridad y no captar información innecesaria.
- Limitar el acceso a las grabaciones: Solo el personal autorizado debería poder consultar o gestionar los registros almacenados.
- Establecer tiempos de conservación adecuados: Mantener las imágenes únicamente durante el periodo necesario según la finalidad del sistema.
- Proteger los dispositivos y plataformas: Aplicar medidas de seguridad en cámaras, servidores y sistemas de gestión para reducir riesgos.
- Realizar revisiones periódicas: Comprobar que los equipos funcionan correctamente y que las configuraciones de seguridad se mantienen actualizadas.
- Capacitar al personal encargado: Asegurar que quienes administran el sistema conozcan los procedimientos adecuados para el manejo de información.
Errores comunes que pueden generar incumplimientos en sistemas de videovigilancia
Aunque las cámaras de seguridad son una solución efectiva para proteger empresas, una implementación incorrecta puede generar riesgos. Algunos errores frecuentes son:
- Instalar cámaras sin una finalidad clara: Colocar dispositivos sin definir qué problema de seguridad buscan resolver puede generar una captura innecesaria de información.
- Permitir accesos sin control: Entregar permisos de visualización a demasiadas personas aumenta el riesgo de uso inadecuado de las grabaciones.
- No proteger adecuadamente los sistemas: Utilizar contraseñas débiles, equipos desactualizados o configuraciones inseguras puede comprometer la información almacenada.
- Conservar imágenes por más tiempo del necesario: Mantener grabaciones sin una justificación puede incrementar los riesgos asociados al manejo de datos.
- No revisar periódicamente el funcionamiento del sistema: La falta de mantenimiento puede provocar fallas técnicas y problemas de seguridad.
- Implementar tecnología sin considerar la normativa vigente: Un sistema de videovigilancia debe combinar seguridad física, protección de información y buenas prácticas de gestión.
¿Qué relación existe entre la Ley 21.719, videovigilancia y seguridad electrónica?
La Ley 21.719 refuerza la necesidad de que los sistemas de seguridad electrónica sean implementados considerando tanto la protección de los espacios como la correcta gestión de la información recopilada.
Actualmente, soluciones como cámaras IP, control de acceso y plataformas inteligentes de monitoreo permiten mejorar la seguridad empresarial, pero requieren una configuración adecuada para garantizar que su funcionamiento sea responsable y seguro.
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¿Cómo puede ayudar un sistema de seguridad electrónica preparado para esta normativa?
Un sistema de seguridad electrónica diseñado correctamente permite a las empresas tener mayor control sobre sus instalaciones, mejorar la prevención de incidentes y administrar de forma ordenada la información generada por sus dispositivos.
La elección de equipos adecuados, una instalación profesional y una configuración segura son elementos fundamentales para que la videovigilancia cumpla su objetivo sin generar riesgos adicionales para la organización.
Preguntas frecuentes sobre la Ley 21.719 y videovigilancia empresarial
Resolvemos las principales dudas que tienen las empresas sobre el impacto de la Ley 21.719 en el uso de cámaras de seguridad, gestión de grabaciones y protección de datos personales.
¿La Ley 21.719 afecta a las empresas que utilizan cámaras de seguridad?
Sí. Las empresas que utilizan sistemas de videovigilancia pueden verse involucradas en las nuevas exigencias relacionadas con la protección de datos personales, especialmente cuando las cámaras captan imágenes donde las personas pueden ser identificadas.
¿Las grabaciones de cámaras de seguridad son consideradas datos personales?
Sí. Cuando una grabación permite identificar a una persona, las imágenes obtenidas mediante cámaras de seguridad pueden considerarse datos personales. Por ello, su captura, almacenamiento y uso deben gestionarse con medidas adecuadas de protección.
¿Las empresas deberán retirar sus cámaras de seguridad por la Ley 21.719?
No. La normativa no implica eliminar los sistemas de videovigilancia, sino implementar una gestión responsable de las imágenes captadas. Las cámaras pueden seguir siendo utilizadas como herramienta de seguridad siempre que su funcionamiento se adapte a las nuevas obligaciones.
¿Qué aspectos debe revisar una empresa en su sistema de videovigilancia?
Las empresas deben evaluar factores como la ubicación de las cámaras, la finalidad de cada dispositivo, el almacenamiento de grabaciones, los permisos de acceso y las medidas de seguridad aplicadas para proteger la información obtenida.
¿Es necesario cambiar todo el sistema de cámaras instalado?
No necesariamente. La adaptación dependerá del estado actual del sistema, sus configuraciones y las medidas de seguridad implementadas. En algunos casos, pueden ser suficientes ajustes técnicos, mejoras de acceso o actualizaciones del sistema.
¿Quién debería tener acceso a las grabaciones de seguridad?
El acceso debe limitarse al personal autorizado que necesita utilizar esta información para funciones específicas dentro de la empresa. Controlar los permisos permite reducir riesgos relacionados con el uso indebido de las imágenes.
¿Qué ocurre si una empresa no gestiona correctamente las imágenes captadas por sus cámaras?
Una administración incorrecta de las grabaciones puede generar riesgos legales y afectar la confianza de clientes, trabajadores o visitantes. Por ello, es importante establecer procesos claros para almacenar, revisar y proteger la información registrada.
¿Cómo puede una empresa prepararse para la aplicación de la Ley 21.719?
La preparación comienza con una revisión del sistema de videovigilancia actual. Esto permite identificar mejoras necesarias en equipos, configuraciones, controles de acceso y procedimientos internos relacionados con la gestión de imágenes.
¿La videovigilancia seguirá siendo una herramienta útil para las empresas?
Sí. Los sistemas de cámaras de seguridad continuarán siendo una solución importante para proteger instalaciones, prevenir incidentes y mejorar el control empresarial. La clave estará en utilizar tecnología adecuada junto con una correcta gestión de los datos obtenidos.